Hoy hemos visitado un local en la Avenida Ciudad de Barcelona, en el barrio de Pacífico, y la experiencia ha sido absolutamente lamentable.
El trato recibido por parte del agente inmobiliario Iván Méndez, fue totalmente inapropiado y carente de la profesionalidad que se espera en este sector. En lugar de escuchar o asesorar, se dedicó a discutir constantemente cualquier comentario que hacíamos, generando un ambiente incómodo desde el primer momento.
La situación fue tan desagradable que, a los pocos minutos, decidimos marcharnos sin firmar siquiera el acta de visita. Consideramos que este tipo de comportamiento no solo perjudica a los posibles clientes, sino también al propietario del local, que debería ser consciente de a quién está confiando la gestión de su inmueble.
Asimismo, creemos que RE/MAX debería revisar con mayor rigor el tipo de profesionales que representan su marca.